RENACER,REJUVENECER Y RESISTIR,LA ACTUALIDAD DEL COMIC

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Buenos Aires Sos (BAS).- Junio 2008.- (Por Sergio Sánchez).- Alrededor de dos mil comiqueros asistieron el pasado fin de semana al Cuarto Encuentro Iberoamericano de Cómics y Animación e hicieron su aporte a la recolección de 700 litros de leche, que serán donados a comunidades necesitadas.

 

Al ingresar por la pequeña puerta del Museo Maguncia, en el barrio porteño de La Boca, donde se llevó a cabo el Cuarto Encuentro Iberoamericano de Cómics y Animación, era imposible no chocarse con la mirada inquietante de Juan Salvo, el protagonista de la más célebre historieta argentina, El Eternauta. Una gigantografía del personaje creado por Héctor Germán Oesterheld e ilustrado por Francisco Solano López invitaba a interactuar con la muestra de trabajos de los ganadores del concurso de cómics 2007, compilados en una revista que se presentó en el Maguncia. Además, hubo una muestra de ilustradores consagrados, como Liniers y Lucas Varela y un homenaje al historietista Dany The O, recientemente fallecido. Los dos mil concurrentes donaron más de 700 litros de leche para un barrio carenciado de La Matanza, en el conurbano bonaerense.

El organizador, Claudio Bernárdez, destacó que el puntapié inicial del encuentro surge “por medio del incentivo de los concursos” que funcionan como “formas de búsqueda” de nuevos artistas. “Los concursos son una cosa democrática, llegan hacia vos, vos no golpeás las puertas de nada. Sirven como apertura y es una buena manera de conocer gente”, explicó el dibujante Tati, quién se hizo conocido a través de este medio de búsqueda.

La mayoría de las obras ganadoras son ilustraciones digitales que delatan la llegada inminente de la revolución tecnológica. Sólo unos pocos se atrevieron a dibujar y pintar a mano alzada. Entre ellos, los autores «El Turquillo», «El Soldado» y «Asia», con la particularidad de presentar colores densos y oscuros. Por otro lado, se destacaron los cómics digitales de «Perramus», «El Tucu» y «Muzillo». Y la ilustración de un águila de «Delineavit», fue imposible que pasara desapercibida.

«Mamá, vení a tocar la pantalla», invitaba un nene, luego de acercarse curioso a comprobar que los dibujos que se proyectaban en la pared no eran reales. Sonreía, sin notar la diferencia ni despegar los ojos de las imágenes animadas. Pero el grueso del público tenía entre 20 y 40 años. Aunque no faltaron los representantes de la tercera edad, aquellos que alguna vez tuvieron en sus manos El Eternauta o un ejemplar de la revista cincuentona de humor gráfico Tía Vicenta, cuando el cómic en Argentina, allá por las décadas de 1940 y 1950, atravesaba su edad dorada. De esa misma época eran las gigantografías de las páginas de la historieta Paraguay (1865-1870), guionadas por Gabriel e ilustradas por Francisco Solano López, que colgaban de las paredes, junto a réplicas de las tiras Bonjour, de Liners, y Loly Pop, de Lucas Varela.

El encuentro generó, también, un marco ideal para debatir sobre la actualidad del cómic y la animación, su crecimiento con la salida de la nueva revista Fierro, editada por el diario Página/12 desde noviembre de 2006, y la resistencia de emprendimientos independientes como la revista Lule le lele. Actuales integrantes del plantel de Fierro, el co-director de la revista Barcelona, Mariano Lucano, el dibujante Sergio Langer  y Germán Malissia y Alfredo Piermattei, de la Escuela de Animación Independiente de Rosario –quienes presentaron una serie de cortos animados producidos por los egresados de su institución–, también sumaron sus voces. El gran ausente fue el escritor Juan Sasturain, director de la Fierro y nueva figura mediática, que no se presentó a su conferencia del sábado.

«Todo lo que hacemos está hecho íntegramente por nosotros, en todas sus etapas, desde la producción hasta la búsqueda de un sponsor que nos sirva de cliente o de promotor», explicaron los rosarinos con respecto a la metodología de trabajo desarrollada en su escuela, una declaración que es botón de muestra de la autogestión de los artistas del cómic nacional frente al hermetismo de las editoriales para trabajar con autores jóvenes y la indiferencia del público masivo. Lo que, en cierto punto, quedó al menos discutido con este Cuarto Encuentro Iberoamericano de Cómics y Animación, en La Boca, y con el festival Viñetas Sueltas, realizado en la Alianza Francesa la semana anterior.

Por otra parte, en su disertación, Gastón Souto y Damían “el Polaco” Scalerandi, miembros de Lule le lele, una revista independiente de historietas, comentaron su experiencia: “Lule le lele surgió para generar un medio alternativo, separado de las galerias de arte” y ante la escasez de revistas de humor gráfico, en los principios de este siglo. En ese contexto, ¿qué buscaron? “Mostrar lo que teníamos ganas y de la manera en la que la queríamos”, admitió Souto. «Al principio la sacábamos en fotocopias», contó Scalerandi. Pero luego –«con mucho laburo y algo de guita”– llegaron a “un producto mejor, con tapa color y un papel de calidad”.

Claro que la exposición y el debate no fueron los únicos fines del encuentro. El costo de la entrada fue de dos litros de leche larga vida o en polvo, para los habitantes del barrio Virrey del Pino, de La Matanza, en el oeste del conurbano bonaerense. «Se recolectaron aproximadamente 700 litros de leche», especificó entusiasmado a Agencia NAN Claudio Bernárdez, quien explicó que «todo lo recolectado será donado a la Universidad de la Matanza, que se encargará de destinarlo al barrio Virrey del Pino o a un hospital de ese partido».

Y también hubo lugar para el homenaje: «Mozo, una lágrima por favor», pide un pato sentado en la mesa de un bar, lamentando. Ésa es la forma que J. J. Rovella encontró para mostrar su gesto a Dany The O, fallecido en abril luego de una vida entregada a la ilustración independiente. La obra de Rovella se exhibió en el entrepiso del museo y es parte de una edición de laBarcelona en la que participaron Liniers, el Niño Rodríguez, Calvi, Kioskerman, Clara Lagos, Lucas Accardo, Maicas, el Polaco Scalerandi, Diego Parés, Podetti, Gustavo Sala, Darío Avanti y el Bruno, entre otros ilustradores nóveles y consagrados.

Mientras tanto, en el pequeño anfiteatro a cielo abierto frente al Museo, se pudo oír en la voz del cantante de El General Paz y la triple frontera una frase que representaba a la perfección la finalidad del encuentro: “Emancipate yourselves from mental slavery/ None but ourselves can free our minds” (Emancípense de su esclavitud mental/ nadie, excepto nosotros mismos, puede liberar nuestras mentes). Una linda versión de Redemption song, de Bob Marley, a cargo de esta banda que fusiona ritmos latinos y jazz. También musicalizó el encuentro la agrupación Barbazul, oriunda de Mendoza.

La cooperación entre diferentes disciplinas siempre conlleva resultados interesantes. La unión hace la fuerza, dicen. Y para luchar hace falta fuerza. Así se explica el trabajo conjunto que vienen desarrollando las bandas de rock y los ilustradores, en el marco de este proyecto de cómics y animación que busca resaltar la identidad artística nacional y encontrar nuevos valores del dibujo. (Publicado en http://agencianan.blogspot.com)

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