DERRUMBE EN VILLA URQUIZA

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Buenos Aires Sos.- 10 de agosto de 2010.-  El edificio en el que funcionaba un gimnasio en Mendoza y Triunvirato, en Villa Urquiza,  se derrumbó por el pozo que cavaba al lado una empresa constructora.  Como consecuencia falleció una persona, otras once debieron ser internadas y se ssigue buscando entre los escombros a ods personas más.  Es hora de que el gabinete porteño junto con los legisladores modifiquen la legislación referente a los controles de obras.

En una conferencia de prensa, realizada esta mañana, el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri sostuvo “que la obra en construcción de la calle Mendoza al 5000 estaba correctamente habilitada en su etapa de demolición y señaló que una “enorme impericia técnica” por parte del ingeniero responsable al poner en marcha trabajos de excavación fue la causa que originó la tragedia”.

“A partir de las primeras investigaciones realizadas encontramos que ha habido presencia del Estado. Se trata de una obra habilitada que estaba en construcción y que había sido inspeccionada en su etapa de demolición”, dijo Macri.

Agregó que, “lamentablemente, en primera instancia lo que se puede concluir es que ha habido una enorme impericia por parte de la autoridad técnica de la obra, el ingeniero a cargo”, llamado Guillermo Heyaca Varela, que “en este caso es la misma persona dueña de la constructora.

Estas afirmaciones se contradicen con los dichos de Santiago Pusso, titular de la ONG «Basta de Demoler», quien consideró que tras el derrumbe de ayer queda en evidencia que «hay una total falta de controles» en las obras que se realizan en la Ciudad.  Añadió también que muchas de las denuncias por «demoliciones ilegales» que la entidad presenta «ante Desarrollo Urbano no tienen respuestas». Y afirmó que, en algunos casos, las inspecciones «llegan cuando ya se hizo la excavación o avanzó la obra».

Por otra parte el Defensor Adjunto de la Ciudad de Buenos Aires, arquitecto  Atilio Alimena, señaló que “existían denuncias de vecinos de la obra” de Mendoza al 5000 respecto a “alteraciones o molestias” que ocasionaban los trabajos de excavación.
Agregó que «en esa cuadra hay casa muy antiguas que se veían afectadas, como lamentablemente terminó siendo gravemente afectada esta casa donde estaba el gimnasio», y precisó que las denuncias presentadas ante la defensoría del pueblo de la ciudad eran de vecinos que vivían «a mitad y al final de la cuadra» en la que estaba la obra.

Dijo que las denuncias «se motivaban por problemas en la excavación de la obra» y sostuvo que este tipo de denuncias y situaciones son «algo casi rutinario en la ciudad de Buenos Aires en los últimos años».

Cabe agregar otra denuncia, la realizada el 17 de junio último, por la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) ante la Dirección Relaciones Laborales y  Protección del Trabajo del gobierno porteño sobre presuntas falencias en las condiciones laborales de los obreros, se señalaba que en la obra “faltaban apuntalarse los muros medianeros”, “afianzar las partes inestables de la construcción” y que no se cumplía con las “distancias de seguridad en la zona de la demolición”.

Queda en evidencia que algo no funciona correctamente en la Agencia Gubernamental de Control, a cargo de Raúl Ríos, y en la Dirección de Control y Fiscalización de Obras, cuyo titular es José Ángel Báez, que depende de aquélla.

Al ingresar en la página web de la Dirección General de Control y Fiscalización de Obras de la Ciudad, entre sus objetivos y funciones está la de “Fiscalizar el cumplimiento de la Ley Nº 257 y toda otra normativa que se cree en el futuro que resguarde aspectos de seguridad activa y/o pasiva en obras nuevas y edificios existentes de carácter residencial, comercial, industrial o de servicios.”.

Ese organismo dice que los inspectores fueron más de una vez pero que nunca entraron porque no había nadie, cabe preguntarse cómo no se les ocurrió comunicarse telefónicamente con el ingeniero a cargo de la obra, ya que al iniciar el expediente de permiso de obrar deben constar todos sus datos.

Tendrá esta dependencia del ministerio de Desarrollo Urbano la cantidad de inspectores que se necesitan dada las muchas construcciones que se están llevando a cabo en la Ciudad de Buenos Aires? Tendrá personal suficiente para atender los reclamos y denuncias de los vecinos? Preguntas, por ahora sin respuestas. Éstas tendrán que ser dadas por Mauricio Macri.

Este no es el primer derrumbe. En abril de este año, una excavación produjo el derrumbe de una medianera en una casa de la calle José Mármol, en Boedo. En marzo de 2007 se habían registrado otros dos episodios, en Pedro Goyena y Thorne y en Castro Barros al 1600. Y en abril de 2006 un obrero falleció en una obra de Franklin al 1000.

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